La Cámara de Diputados de Paraguay aprobó este jueves someter a un juicio político a Santiago Peña, quien horas antes había anunciado su renuncia a la Presidencia de la República, en medio de la crisis desatada tras la intervención del banco privado Ueno, entidad a la que el mandatario ha sido vinculado y que durante su gestión recibió millonarios depósitos de instituciones públicas.
Los 78 diputados presentes en la sesión aprobaron la acusación contra Peña, a quien responsabilizan de «un grave y sistemático mal desempeño de sus funciones», y remitieron el expediente al Senado para que esa cámara decida sobre el proceso.
La renuncia fue anunciada por el propio Peña mediante un video difundido en la red social X mientras se desarrollaba la sesión. «He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la república, lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas», declaró el entonces mandatario, quien agregó que está convencido de que «ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay».
La crisis estalló luego de que el Banco Central del Paraguay (BCP) ordenara el martes un proceso de resolución o cierre de Ueno bank, que en la gestión de Peña recibió millonarios recursos de entidades públicas. El banco, con 2.9 millones de clientes en un país de 6.1 millones de habitantes, sufrió el congelamiento de los fondos de miles de ellos tras la intervención.
Según el ente emisor, el índice de solvencia de la entidad había caído por debajo del 50 % del mínimo exigido, «como consecuencia de ajustes realizados a sus estados financieros durante el proceso de regularización».
La sesión de casi dos horas estuvo marcada por llamados a que Peña sea enviado a prisión por el «escándalo internacional» que, según aseguran los legisladores, desató la intervención del banco. El parlamentario Carlos Pereira exhortó a los ciudadanos a continuar presionando para que «los culpables» de la caída de la entidad «paguen» con cárcel, mientras que la diputada Rocío Vallejo, del partido Patria Querida, acusó a Peña de haber creado «un esquema» para habilitar a las instituciones públicas a trasladar sus fondos a Ueno.
En su mensaje de despedida, Peña ofreció disculpas al pueblo paraguayo, aunque evitó asumir la responsabilidad por la crisis bancaria. «Quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado. Nunca fue mi intención defraudar la confianza que han depositado en mí», manifestó.