La primera planta europea de la empresa china SAIC Motor (marca MG) en el puerto exterior de Ferrol, en el noroeste de España, ha desatado las alarmas de las dirigentes de Defensa e inteligencia por su cercanía al arsenal de la Armada.
Según El País, el propósito de la compañía asiática sería esquivar los aranceles de hasta el 45 % que la UE aplica a los coches eléctricos chinos.
La instalación de la planta tiene el respaldo de la Xunta, que lo declaró «proyecto industrial estratégico» para agilizar trámites, con obras previstas en 2027 y arranque antes de 2028.
No obstante, su puesta en marcha depende ahora de la aprobación del Consejo de Ministros por tratarse de inversión extranjera directa.
El problema de fondo, según las fuentes de Defensa y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) consultadas por el diario español, es la proximidad militar.
El arsenal de Ferrol alberga las cinco fragatas F-100, los buques Cantabria y Patiño, y un centro de mantenimiento de misiles y torpedos en Mougá.
Junto a la base está el astillero de Navantia, donde se construyen las F-110 y se modernizan las F-100, ambas equipadas con el sistema Aegis de Lockheed Martin. Navantia también fabrica para Australia, Noruega y Reino Unido.
Defensa y el CNI temen que la planta sirva para vigilar el tráfico naval o, más aún, que trabajadores de las pymes subcontratadas (que ya generan 2.500 empleos indirectos en Navantia) sean «captados» por inteligencia del gigante asiático.
El País asegura que la titular de Defensa, Margarita Robles, habría trasladado la preocupación al presidente gallego Alfonso Rueda, comprometido personalmente con el proyecto.
Tanto el presidente gallego como Pedro Sánchez viajaron a China en abril —Rueda visitó la planta de SAIC en Zhengzhou— y ambos se disputan el mérito de haber atraído la inversión, lo que complica políticamente un posible rechazo.
Esta mañana, el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, defendió la instalación de la planta y mostró convencido de que se va a llevar a cabo con respeto a la seguridad nacional.
En declaraciones desde la sede del ministerio, citadas por Europa Press, López recalcó que este tipo de inversiones «son analizadas» y son susceptibles a «una serie de recomendaciones, desde el punto de vista económico o de la seguridad, que se atienden y hacen viable la operación», palabras que han sido interpretadas como un espaldarazo de Moncloa al proyecto de capital asiático.
En esa línea, el propio Rueda afirmó este lunes: «El Gobierno debe compatibilizar la seguridad nacional con esta oportunidad histórica para Galicia».
Del mismo modo, negó que hubiese recibido
En esa línea, el propio Rueda afirmó este lunes: «El Gobierno debe compatibilizar la seguridad nacional con esta oportunidad histórica para Galicia». Del mismo modo, negó que hubiese recibido oportunamente los reparos filtrados ahora por Defensa.
La operación cuenta con 200 millones de euros de inversión inicial y prevé la generación de 1.000 empleos directos (120.000 vehículos al año), en una zona de Galicia que busca la reactivación de su tejido industrial.
oportunamente los reparos filtrados ahora por Defensa.


