«Encomienda al Señor tu camino; confía en él, y él actuará» (Salmo 37:5). Este versículo no es una invitación a la pasividad, sino a la confianza activa. Dios no nos pide que dejemos de hacer, sino que hagamos lo que está en nuestras manos y luego confiemos en Él.
A veces, nos sentimos abrumados porque no vemos resultados inmediatos. Pero el Salmo nos recuerda que no todo crecimiento es visible. Hay temporadas de siembra en las que no vemos el fruto, pero las raíces están creciendo. Así también, Dios está obrando en nosotros, aunque no lo percibamos.
💡 Reflexión para hoy:
¿Estás preocupado por el futuro? Recuerda que Dios ya está trabajando. Haz lo que puedas hoy, con excelencia y amor, y deja el resto en Sus manos.
🙏 Oración: «Señor, hoy me comprometo a hacer mi parte con fe y excelencia. Confío en que Tú actuarás en mi vida, incluso cuando no vea los resultados. Ayúdame a vivir con serenidad y esperanza. Amén.»


