Imagina un plato que refresca, nutre y deleita en cada cucharada. La sopa fría de pepino y manzana es exactamente eso: una receta fresca, ligera y elegante, perfecta para los días de calor o como entrante en una comida especial. Este plato combina la suavidad del pepino con el dulzor sutil de la manzana, creando un equilibrio de sabores que es refrescante y delicioso.
Lo mejor de todo es que con solo unos ingredientes y en 15 minutos puedes preparar un plato que no solo es rico, sino que también tiene una presentación impecable. Además, es una forma sencilla de añadir más frutas y verduras a tu dieta sin caer en lo aburrido.
Ingredientes (para 2 personas):
- 1 pepino
- 1 manzana
- 1 diente de ajo (opcional)
- Jugo de 1 limón
- 1 yogur griego o natural sin azúcar
- 2 cucharadas soperas de aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto
Preparación:
- Comienza lavando bien la manzana, pélala, retira el corazón y córtala en trozos pequeños. Reserva unos cubitos para decorar al final.
- Lava el pepino, pélalo si lo prefieres (aunque la piel aporta nutrientes y color) y córtalo en trozos. Reserva unas rodajas delgadas para decorar.
- Si decides incluir ajo, pélalo y córtalo finamente. Usa solo una pequeña cantidad para que no opaque los sabores frescos de la sopa.
- En una licuadora o procesador de alimentos, agrega el pepino, la manzana, el yogur natural, el jugo de limón y el aceite de oliva. Licúa hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa. Prueba y ajusta la sal y pimienta al gusto. Si la sopa queda muy espesa, puedes agregar un poco de caldo o agua fría para lograr la consistencia deseada.
- Lleva la sopa a la nevera por al menos 1 hora antes de servir. Este paso es esencial para que los sabores se integren y la textura sea más refrescante.
- Sirve bien fría y decora con hojas de menta, eneldo, un chorrito de aceite de oliva y las rodajas de pepino y cubos de manzana para darle un toque fresco y visualmente atractivo.


